Recientemente, un anuncio oficial sobre la red Pi ha generado mucho revuelo. A medida que los bancos de todo el mundo avanzan hacia un nuevo sistema financiero con el objetivo de noviembre de 2025, la red Pi podría ganar atención. Esta noticia ha generado grandes expectativas entre muchos usuarios que creen en el futuro de la red Pi.
¿Qué es la red Pi?
La red Pi está diseñada como una criptomoneda centrada en la utilidad, cuyo valor depende de la demanda del mercado y los casos de uso reales. Esto adopta un enfoque diferente al modelo de Bitcoin, donde el valor se determina únicamente por la escasez de la oferta. La red Pi permite la minería en dispositivos móviles y utiliza un algoritmo de consenso energéticamente eficiente, lo que la hace accesible para los usuarios generales. A partir de febrero de 2025, la moneda Pi cotizó en importantes exchanges como OKX y Bitget, registrando un precio superior a los 2 dólares el primer día, aunque posteriormente experimentó fluctuaciones significativas (aproximadamente 0,70 dólares al 21 de febrero). Esta tendencia del mercado también muestra que el valor de Pi no solo se ve afectado por la oferta, sino también por la actividad de la comunidad y la utilidad práctica.
Transición a QFS e ISO 20022
Uno de los puntos clave a destacar en el anuncio es que, a medida que la red SWIFT avanza en su actualización al estándar ISO 20022, se está formando un nuevo ecosistema financiero que utiliza la tecnología blockchain. En este contexto, la red Pi también está ganando atención. La red Pi lanzó oficialmente su “Open Network” el 20 de febrero de 2025, fortaleciendo su conectividad con sistemas externos. Se espera que esto permita la colaboración futura con el estándar ISO 20022 y las monedas digitales de bancos centrales (CBDC).
Por ejemplo, SWIFT planea una migración completa a ISO 20022 para noviembre de 2025, y se está discutiendo la posibilidad de que proyectos como Pi se integren en el ecosistema financiero. ISO 20022 es un estándar que permite manejar datos enriquecidos en mensajes de pago. SWIFT comenzó la migración en marzo de 2023 y planea completarla para noviembre de 2025. Se dice que las criptomonedas que cumplen con este estándar (por ejemplo, XRP y Stellar) mejoran la compatibilidad con los sistemas financieros tradicionales y aumentan la probabilidad de adopción. Aunque la red Pi no afirma oficialmente cumplir con ISO 20022, el fortalecimiento de la conectividad externa a través de Open Network se interpreta como un movimiento con miras a la colaboración con instituciones financieras que adoptan dicho estándar.
Aclarando malentendidos: El valor de la red Pi
Aunque algunos expresan preocupación de que el precio sea difícil de aumentar debido a la gran oferta, la información oficial de la red Pi explica que el valor de la moneda se determina en función de la demanda del mercado y la utilidad práctica, y no puede evaluarse únicamente por la oferta. La oferta total de la red Pi no se ha revelado claramente, pero se estima que decenas de millones de usuarios poseen monedas a través de la minería impulsada por la comunidad. Por ejemplo, inmediatamente después de la cotización en febrero de 2025, la capitalización de mercado de Pi alcanzó temporalmente los 4.200 millones de dólares, pero el precio cayó bruscamente, lo que puso de manifiesto la inestabilidad del mercado. Aun así, el whitepaper de Pi describe una estrategia para aumentar el valor expandiendo la utilidad en el mundo real (pagos, transacciones dentro de aplicaciones, etc.), y se espera un crecimiento a largo plazo. Según los anuncios oficiales, la red Pi se posiciona como un activo digital que promueve el uso en el mundo real y es posible que apunte a la colaboración con bancos centrales e instituciones financieras en el futuro. El Pi Core Team declaró al lanzar Open Network en febrero de 2025 que “conectaría Pi de forma segura con sistemas externos, ampliando nuevas oportunidades para empresas e individuos”. Esto sugiere la posibilidad de que Pi desempeñe un papel como base para pagos y transacciones, en lugar de ser simplemente un activo especulativo. Por otro lado, la comparación directa con las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) aún no se ha establecido oficialmente, y sigue siendo una etapa de discusión entre la comunidad y los analistas.
¿Por qué la red Pi está ganando atención?
La red Pi no es solo una criptomoneda, sino que está diseñada como una base para una nueva economía digital. Su utilidad y facilidad de uso la hacen popular entre muchos usuarios y empresas. Además, la posibilidad de colaboración con bancos centrales y su uso en el sector público son factores que aumentan su credibilidad. Desde el lanzamiento de Open Network en febrero de 2025, Pi ha permitido la conexión con sistemas externos, y se espera que aumenten las oportunidades para que las aplicaciones y sistemas de pago basados en Pi se utilicen en el mundo real. Este es un punto de diferenciación con otras criptomonedas y aumenta su visibilidad.
Resumen
Noviembre de 2025 podría ser un punto de inflexión en el que la red Pi gane aún más atención como parte del sistema financiero. A medida que se completa la migración de SWIFT a ISO 20022 y avanza el desarrollo de las CBDC en varios países, la clave será cuánto pueda demostrar la red Pi su utilidad práctica. Por ejemplo, 134 países están investigando las CBDC (a octubre de 2024), y si Pi pudiera colaborar con ellas, podría establecer su posición en la economía digital global.
Recomendamos a los lectores que consulten periódicamente los anuncios oficiales de Pi y las tendencias del mercado para seguir su progreso.